Somos capaces de comernos el mundo juntos.
De entre todas mis locuras,quererte.De entre todas las personas,a ti.
viernes, 11 de mayo de 2012
Voy clavarte mis pupilas como si fueran chinchetas. Mandaré a mis labios de excursión por tus orejas, susurrando palabras sin sonido. Me volveré muda, hablándote con las manos que son las que mejor se entienden. Para el reloj. No me importa la hora que sea. Si es de día o es de noche, a nosotros no nos afecta. Súbete conmigo a esa montaña rusa donde el ritmo lo marca los latidos de mi corazón. Donde voy a quererte hasta la última letra de tu nombre. Porque eso es lo que me apetece hacer hoy y todos los días de mi vida.
viernes, 27 de abril de 2012
Me da vértigo el punto muerto y la marcha atrás, vivir en los atascos, los frenos automáticos y el olor a gasoil. Me angustia el cruce de miradas,la doble dirección de las palabras y el obsceno guiñar de los semáforos. Me arruinan las prisas y las faltas de estilo,el paso obligatorio, las tardes de domingo y hasta la línea recta. Me enervan los que no tienen dudas y aquellos que se aferran a sus ideales sobre los de cualquiera. Me cansa tanto tráfico y tanto sinsentido, parado frente al mar mientras que el mundo gira.
viernes, 23 de marzo de 2012
Verle así,con los labios hinchados de besos,con los ojos ilusionados,mirándome desde abajo,me dí cuenta.Nadie me mira así,como si viese algo que sólo es capaz de ver él.Como si fuese capaz de verme hasta el fondo,quitándome todas las capas que me puedo llegar a poner para tapar mi inseguridad.Y,es que,cuando llega a esa capa donde es todo inseguridad,dudas y miedo,él acampa y se queda allí,como si todo el terreno fuese suyo,haciendo todo más fácil,empañándolo todo a besos,consiguiendo dibujarme sonrisas de campeonato.
Hay un momento en el que te das cuenta de que no te importaría quedarte así años,sin moverte, que no necesitas nada más. Que aunque te rodeen sus brazos, te sientes libre. Que no hace falta que te diga "te quiero" para sentirte querida. Ni siquiera sientes ni hambre, ni frío, ni miedo, ni sueño. No te importaría quedarte así, como estás, ni más ni menos.
Pues hubo un momento en el que me di cuenta de que no me importaría quedarme así años. Pero entonces miré un poco hacia arriba y sonreí. Y me di cuenta de que no, de que me quedaría siglos.
Pues hubo un momento en el que me di cuenta de que no me importaría quedarme así años. Pero entonces miré un poco hacia arriba y sonreí. Y me di cuenta de que no, de que me quedaría siglos.
Para tocar el cielo,no hace falta subirse a un avión.
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